El alfajor se introdujo en España hacia principios del siglo VIII, al ser derrotado por los árabes el último Rey de los visigodos. Esta invasión musulmana a la península ibérica se extendió por site siglos hasta fines del siglo XV, y al territorio ibérico bajo dominio musulmán durante este período se lo conoce como al-Ándalus. Indudablemente, la influencia árabe de aquel tiempo está presente al día de hoy en toda esta zona, y las costumbres culinarias no son la excepción. Existe hoy en Medina de Sidonia (Cádiz), en Andalucía, una Agrupación de Productores de Alfajores que han logrado la Indicación de Origen Protegida (I.G.P.), al igual que los mejores vinos del mundo que poseen su “Indicación de Origen Controlada” I.O.C. o D.O.C. por sus siglas en francés.

La industrialización del alfajor se atribuye a Augusto Chammás, un químico francés que llegó a Argentina hacia mediados del siglo XIX, inaugurando una pequeña industria familiar en Córdoba dedicada a la confección de dulces y confituras. El cambio no fue mayor, pero sí fundamental, en lugar de ser cuadrada, esta golosina adoptó forma redonda, como la conocemos al día de hoy con el nombre de alfajor.
En la “Costa Argentina”, con balnearios que van desde San Clemente del Tuyú al norte y hasta por ejemplo Las Grutas al sur, existe Havanna. Se trata de una empresa considerada como líder en la fabricación de exquisitos alfajores rellenos de dulce de leche y cubiertos de chocolate o de glaseado de azúcar. Como muy bien se describe en El blog de los alfajores “El alfajor (Havanna) posee una de las galletitas más suaves y deliciosas que uno pueda probar, con un ligero sabor a rhum, bañadas en un chocolate apenas amargo de primera calidad, que hace contraste con una generosa capa de un muy cremoso dulce de leche”.

Ingredientes:
100 g de almidón de maíz (Maizena)
10 g cacao amargo
5 g bicarbonato de sodio o de sosa
11g de polvo para hornear
1/2 cucharadita de té de sal
200 g manteca
150 g azúcar
50 g miel
1 cucharadita de té de esencia de vanilla
1 cucharadita de té de esencia de almendra
Ralladura de una naranja
1 huevo
Para el relleno:
800 g dulce de leche repostero (receta aquí)
Para la cobertura:
Chocolate para repostería (52% cacao, por ejemplo Nestlé). Pienso que si se usa un chocolate 70% cacao el resultado final es aún más alejado que el sabor de los auténticos alfajores Havanna.
Preparación:
Como siempre lo mejor es seguir los pasos indicados en el siguiente video









































