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domingo, 15 de junio de 2008

Tortitas negras (morenas en realidad...)

Les presento una nueva receta de tortitas negras con el azúcar negro tradicional aquí.

Cuando uno vive en otro país cada día recuerda olores y sabores de su tierra. Por ejemplo, las facturas argentinas. Un clásico de los domingos junto con el mate en familia.
Estas tortitas son una variedad de las llamadas facturas argentinas. Facturas es el nombre genérico con el cual se nombra en Argentina a la gran variedad de masas dulces conocidas como Krapfen, y que fueron introducidas por la inmigración alemana que se dirigió a la región del Río de la Plata. Las tortitas clásicas se hacen con azúcar negra y se las conoce también como tortitas “caras sucias” sobre todo en las zonas rurales.

También existen tortitas blancas. La misma base pero cubiertas con azúcar común que también son muy ricas. Según he leído, la repostería rural argentina de la antigüedad no era muy variada. Las tortitas negras, que ya existían a mediados de siglo XX eran muy apreciadas, muy buscadas entre el resto de panes dulces. En la actualidad, en las panaderías de Argentina hay una enorme variedad de facturas...entre ellas las tortitas negras y las blancas que continúan siendo muy apreciadas como acompañamiento del mate.
Me puse a buscar recetas y recordé que hace mucho había ensayado una receta fácil con polvo para hornear (royal). Resultado: tortitas hechas en un periquete pero duras, bajitas! qué decepción...
En el placer de invitar proponen una receta similar a lo que yo hacía. Para obtener unas tortitas bien gorditas y blanditas hay que usar levadura de cerveza.
Otra variante interesante es la de tortitas negras con sabor a naranja y cacao publicada en Clarín hace un tiempo.

Aquí en España no se consigue azúcar negro, hay que conformarse con el azúcar de caña que es marrón claro. Aunque no me he preocupado porque luego mi madre me recordó que en Argentina se encuentran también tortitas con azúcar blanca. El resultado es muy bueno.
Así me han quedado justo antes de llevarlas al horno:

Receta para unas 15 tortitas:
Mientras se formaba el fermento, sobre la mesa de trabajo coloqué 500 gramos de harina de trigo común (no de repostería) en forma de corona. En el centro le agregué unos 100 gramos de mantequilla y 100 gramos de azúcar. Uní los ingredientes con las manos, volví a formar una coran y agregué el fermento en el centro. Fui incoporando la harina junto con 1 huevo entero, 1 cucharadita de miel, 1 cucharadita de esencia de vainilla y una pizca de sal. Amasé unos 5 minutos y formé un bollo. Luego la dejé descansar 15 minutos cubierta con un paño de cocina.

Pasado este tiempo estiré la masa con el palote y corté círculos de unos 5 cm de diámetro y 1 cm de espesor. Para esto usé un cortapastas de metal ya que no deforma los círculos.
Coloqué las tortitas en una fuente enmantecada y enharinada juntas entre sí, deben tocarse los bordes. Esto se hace para obtener el mismo formato que en las panaderías de Argentina. Es decir, tortitas de forma hexagonal.
Luego espolvorée las tortitas con harina y coloqué harina también en los huecos que hay entre unas y otras (gracias maBel por esta técnica). Con un pincel de los de cocina retiré el excedente de harina de encima de las tortitas. Cubrí con el paño de cocina y las dejé leudar en sitio tibio hasta que aumentaron el doble de su volumen.

Mientras preparé la cobertura de azúcar. Para elleo mezclé unas 10 cucharadas de azúcar morena....(yo usé azúcar de caña pero si están en Argentina puedes conseguir el azúcar negro) con 2 cucharaditas de harina.

Una vez que las tortitas ya leudaron humedecí la superficie con el pincel de cocina (puede utilizarse un roceador o pulverizador), sólo un poquito pero toda la superficie. Espolvorée generosamente cada tortita con el azúcar y volví a mojarlas con agua con la ayuda del pincel pero sin apoyarlo sobre el azúcar, sólo con gotas. Volví a espolvorear la superficie de las tortitas con la mezcla de azúcar y harina. Las coloqué en horno moderado (180 grados) 25 minutos). Listas para comer!

Y una vez sacadas del horno y listas para degustar con unos buenos mates...

Tortitas negras (morenas en realidad...)
Pero si estás apurado o no tienes levadura fresca en casa, sí o sí quieres comerte unas tortitas negras y porque "sobre gustos no hay nada escrito"... Aquí está la receta sin levadura. En su lugar se usa polvo para hornear tipo royal.

Tamizar 500 gramos de harina junto con 4 cucharaditas de polvo para hornear y media cucharadita de sal fina. Poner en un bol y agregar 200 gramos de margarina cortada en trozos. Deshacer esta con las yemas de los dedos junto con la harina hasta formar migas del tamaño de granos de arroz. Unir la masa con 1 taza de leche fría y hacer un bollo sin trabajarla demasiado. Estirar con el palote dejándola algo gruesa y cortar medallones con un cortapasta liso. Disponer en una placa engrasada, pintar la superficie de cada tortita con leche y hacer adherir abundante azúcar negra. Cocer en horno caliente hasta que la masa esté cocida y el azúcar fundido. Retirar de la placa y enfriar.

Primero realicé el fremento. Para eso usé 25 gr de levadura de panadería fresca, media taza de leche tibia (no demasido caliente pues “quema” la levadura), 1 cucharadita de café de azúcar y 1 cucharadita de café de harina.
Puse esos ingredientes en un recipiente y lo tapé con un platito para que formara el fermento. Es decir, hasta que se hace una capita de espuma en la superficie. Lo mejor es dejarlo en un sitio tibio.

Pan dulce de origen francés (Brioche)



La brioche forma parte de la cocina tradicional francesa. Se sabe que se originó en Normadie durante el siglo XVI. En la Edad Media se realizaban ya estos pasteles o panes dulces similares a las versiones actuales. Al igual que muchos otros productos de panadería, el origen de la palabra "brioche" está sujeta a una considerable controversia.
La brioche es una pastelería de masa liviana y bien aereada. La receta de base lleva mantequilla, harina, sal, huevos, azúcar y levadura de panadería. Este pan dulce es muy apreciado en Francia y en el mundo entero por su forma y su textura tan suave. La masa se deja levar más o menos tiempo dependiendo de la textura que querramos conseguir.
En algunas versiones se agregan pasas de uva, virutas de chocolate o cristales de azúcar. Esto porque la brioche francesa es una pastelería que cambia según la región donde se fabrique. Cada una tiene su secreto: la brioche vendéenne, la brioche de Nanterre, le Pastis landais, la croustade des Pyrénées, le Kougelhopf, la brioche de Lorraine, le Streudel d’Alsace...
Estas versiones varían no sólo en el agregado de ciertos ingredientes sino y especialmente en las formas (trenzado, corona, cabeza…).
Así, por ejemplo, la historia de la brioche "gâche" (la primera en surgir) nos dice que su forma de pan viene de las familias francesas de la Vendée que ya en el siglo XIV la confeccionaban para días especiales, fiestas, bodas, etc., pero especialmente para las pascuas. Será recien en el XIX que los primeros panaderos artesanos modifican esta receta familiar y nacerá la "brioche tressée".
Desde hace algún tiempo he estado tratando de encontrar una buena receta que me permita obtener un producto casi igual al que puede encontrarse en las buenas panaderías de Francia.


Aquí pueden ver uno de mis ensayos en forma de trenza:


Y aquí otro en forma rectangular antes de ir al horno



En PBS puede verse un video de la técnica para realizar una brioche. Está en inglés porque es de la emisión de Julia Child, vale la pena verlo. Hay que elegir Brioche Dough.


Por fin, después de varios ensayos (más o menos existosos) ¡lo he logrado! La mejor receta junto con la mejor técnica para preparar esta receta la he encontrado en Cuisine TV. La preparación está en video y muy bien explicada. Eso sí, en francés...



Ingredientes

200 grs. de manteca a temperatura ambiente

250 grs. de harina (y cantidad extra para estirar la masa)

3 huevos

10 gramos de levadura de cerveza fresca

2,5 cl. de leche tibia

40 grs. de azúcar

6 grs. de sal


Preparación:

En un recipiente colocar la levadura con dos cucharadas de leche tibia y disolverla bien con un tenedor. Agregarle una pizca de azúcar y dejarla reposar unos 5 minutos en un sitio tibio (por ejemplo, cerca de la cocina). Colocar la harina en un bols grande, mezclar con el resto del azúcar y la sal. Realizar un hueco en el centro e incorporar allí la levadura ya fermentada y los huevos. Formar la masa pero sin trabjarla demasiado y darle forma circular. Luego (aquí viene un secreto) dividir la masa en tres partes iguales, colocar nuevamente una primera parte en el bols y ir agregando de a poco la manteca blanda junto con las otras dos partes de masa (una a una). Incorporar bien la manteca en la masa. Debe quedar blanda, casi pegagosa. Cubrirla con papel film y dejarla levar en un sitio cálido hasta el doble de su tamaño.


Luego degasificar la masa, trabajarla un poco con algo de harina (atención, muy poquita harina porque si le agregas demasiada el pan quedará "duro")...Luego dividirla en 5 partes iguales. Colocar una a una cada parte, juntas en un molde de tipo budín inglés previamente enmantecado y enharinado. Cubrir nuevamente con papel film y dejar levar en sitio tibio hasta casi la altura máxima del molde. El tiempo de resposo depende de la temperatura de la pieza donde la has colocado y sobre todo si es verano o invierno! Si es verano puedes incluso aprovechar el calor del sol y colocarla afuera de tu casa para que la masa leve. Ten cuidado de no dejarla debajo del sol directo.


Finalmente, batir una yema de huevo con una cucharadita de agua y pintar el pan. Llevarlo al horno bien caliente (200º) durante 20 minutos.




Brioche au beurre (pan dulce con manteca de origen francés)
La miga queda muy bien, suave y aereada pero tampoco demasiado porque la brioche tiene una miga bastante firme


Con esta misma masa he realizado brioches individuales. Tengo un molde de siliconas beunísimo con una linda forma. Entonces primero formé unas pelotitas medianas, luego las estiré como para formar un choricito, Alto! sin llegar a formarlos....luego tomé con mis dedos sin cortar ese intento de choricito como una cabecita y la aplasté para reintroducirla en la pelota mayor.


Las fui introduciendo en cada espacio del molde y las puse a levar hasta casi el borde del molde.




Luego las pinté con yema batida con una cucharadita de agua y al horno por unos 20 minutos a 180 grados. El resultado está a la vista. Este pan es riquísimo untado con manteca y ni les cuento con dulce de leche HUUUMMM!